Hoy, nos hemos atrevido con un interior medieval, un gran salón. En nuestro caso ni es inmenso ni lujoso y ha habido que adaptar la esencia de una escena así, a un espacio algo más reducido.
A pesar de ello, creo que el señor de la torre, tampoco es que pueda quejarse demasiado. Pues hemos procurado que dentro del poco sitio con el que contábamos no le faltara un detalle.
¿Qué os parece?. Para la próxima, a ver si nos atrevemos con otro pero más amplio, un saludo.





